El servicio de transporte en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá se ha visto afectado por una jornada de protestas protagonizada por el gremio de taxistas, quienes denuncian decisiones “arbitrarias” por parte del operador aeroportuario que, aseguran, impactan gravemente su economía.
Según los conductores, entre las nuevas medidas se contempla el cobro del 15 % por cada servicio realizado, así como la exigencia de que propietarios con más de un vehículo cedan la operación a la empresa a cambio de una renta fija que califican como insuficiente, pese a que deben continuar asumiendo los costos de mantenimiento. A estas inconformidades se suma la creciente competencia de las denominadas “camionetas blancas”, que, de acuerdo con el gremio, estarían prestando servicios individuales sin estar sujetas a las mismas condiciones regulatorias y tributarias, lo que consideran una desventaja en el mercado.
Los taxistas aseguran que sus ingresos diarios han disminuido significativamente, pasando de cerca de $400.000 a $250.000, situación que, afirman, los ha llevado a tomar medidas extremas como permanecer largas jornadas en sus vehículos para cumplir con sus obligaciones económicas. También denuncian deficiencias en las condiciones de infraestructura, como el estado de los baños y los altos costos del parqueadero.
Las manifestaciones han generado bloqueos que han dificultado la movilidad de cientos de viajeros hacia el aeropuerto. Ante esta situación, los manifestantes solicitan la intervención de la Alcaldía de Bogotá y la Superintendencia de Transporte, con el fin de establecer mesas de diálogo, revisar las medidas adoptadas y garantizar condiciones equitativas para la prestación del servicio.