Ayer, 1 de mayo, Colombia vivió una jornada nacional de movilización marcada por la participación masiva de trabajadores, pensionados y organizaciones sociales que salieron a las calles en defensa de sus derechos. Convocadas por las principales centrales obreras (Central Unitaria de Trabajadores, Confederación de Trabajadores de Colombia y Confederación General del Trabajo) las marchas se desarrollaron de manera pacífica en distintas regiones del país.
El objetivo central de la jornada fue reivindicar condiciones laborales dignas, fortalecer la democracia y respaldar la construcción de paz, en medio de un contexto social que exige mayores garantías para la clase trabajadora. Las organizaciones convocantes insistieron en que esta fecha no solo conmemoró la lucha histórica de los trabajadores, sino que también representó una oportunidad para impulsar transformaciones sociales hacia un modelo más justo y equitativo.
En Bogotá, la movilización principal inició a las 9:00 a. m. en el Parque Nacional y avanzó hacia la Plaza de Bolívar. De manera simultánea, se activaron puntos de concentración en otras ciudades capitales: en Medellín, el encuentro fue en el Parque de las Luces; en Cali, en la Glorieta de la Estación y Puerto Rellena; y en Barranquilla, en la entrada del barrio El Bosque. Asimismo, ciudades como Cartagena, Pereira y Bucaramanga también registraron movilizaciones significativas.
Según Fabio Arias, presidente de la CUT, esta jornada representó “una expresión de unidad y compromiso de la clase trabajadora”, destacando la importancia de la participación ciudadana en la defensa de los derechos colectivos. Las centrales obreras reportaron una alta asistencia en todo el territorio nacional, en una jornada que dejó un mensaje claro sobre la necesidad de proteger el trabajo digno y garantizar un futuro más justo para quienes sostienen la economía del país.