Julián Quiñones se ha consolidado como una de las grandes estrellas de la Selección Mexicana en el Mundial 2026, callando las críticas sobre su naturalización tras anotar el histórico primer gol del torneo ante Sudáfrica. Nacido en el remoto municipio de Magüí Payán, Colombia, el atacante de 29 años superó una infancia marcada por la vulnerabilidad en la región del Triángulo de Telembí, donde jugaba descalzo antes de dar el salto al club amateur Fútbol Paz en Cali.
Su imponente potencia física y olfato goleador lo llevaron muy joven a México, donde construyó una carrera brillante. Tras debutar con Tigres, alcanzó la gloria absoluta logrando históricos bicampeonatos tanto con el Atlas como con el Club América, actuaciones que lo impulsaron a la liga de Arabia Saudita; allí, con el Al Qadsiah, se coronó campeón de goleo con 33 anotaciones, superando al mismísimo Cristiano Ronaldo.
Aunque en 2023 la selección de su país natal intentó convocarlo, Quiñones eligió representar a México en agradecimiento a la nación que lo adoptó y proyectó. Hoy, bajo la dirección de Javier Aguirre, el delantero demuestra en la cancha que su compromiso con la camiseta tricolor es absoluto, transformando los cuestionamientos previos en aplausos unánimes de la afición.