Cundinamarca puso nuevamente sobre la mesa la importancia de proteger sus ecosistemas de páramo como una de las principales fuentes de agua para el departamento y para otras regiones del país.
Durante el foro “Análisis de las Políticas Públicas Ambientales a través del Observatorio de Control Fiscal Ambiental”, realizado este 25 de agosto, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Rey, destacó que el departamento cuenta con aproximadamente 237.000 hectáreas de páramo, equivalentes a cerca del 10 % de la superficie de estos ecosistemas existente en Colombia.
El mandatario señaló que la conservación de estos territorios es fundamental para garantizar la disponibilidad de agua y planteó la necesidad de fortalecer las estrategias de protección ambiental, especialmente frente a las actividades que puedan afectar estos ecosistemas.
Durante el encuentro también se habló de la importancia de incorporar la protección de los páramos dentro de los procesos de ordenamiento territorial y de avanzar en procesos de reconversión productiva que permitan reducir las presiones sobre estas zonas.
Los páramos cumplen un papel fundamental en la regulación y almacenamiento del agua. Por eso, su conservación no solo tiene impacto en las comunidades rurales que habitan cerca de estos ecosistemas, sino también en los municipios y ciudades que dependen de sus fuentes hídricas.
La discusión cobra especial relevancia en un departamento que abastece de agua a buena parte de la región y que enfrenta el reto de encontrar un equilibrio entre la protección de sus ecosistemas, las actividades productivas y las necesidades de sus habitantes.
Esta sí la escogería, porque aunque toca medio ambiente, tiene un enfoque diferente al de la noticia de las minas de carbón que ya publicaron: aquella era sobre una sanción por afectaciones ambientales; esta habla de los páramos, el agua y la importancia estratégica de Cundinamarca.