El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue reelegido para un inédito cuarto mandato tras imponerse en la segunda vuelta electoral frente al senador conservador Flávio Bolsonaro. Con casi 81 años de edad, el líder de la izquierda revirtió los pronósticos tras haber perdido en la primera vuelta y obtuvo el 51,7 % de los sufragios frente al 48,2 % de su contrincante. Durante su intervención, y tras conocerse los resultados, el mandatario electo destacó el significado de la jornada afirmando que "esta elección fue una derrota al negacionismo". Por su parte, el candidato derrotado anunció que solicitará la anulación de los comicios.
La victoria de Lula da Silva mantiene a Brasil como uno de los principales referentes progresistas de la región, en medio de una tendencia de giro hacia la derecha marcada en otros países del continente. Tras la confirmación del escrutinio, mandatarios y dirigentes de diversas corrientes políticas de América Latina felicitaron al presidente brasileño y destacaron la trascendencia de preservar los vínculos diplomáticos y comerciales con la principal economía sudamericana.
Con esta elección, Brasil inicia un nuevo ciclo político marcado por los retos en materia de integración económica, seguridad y política exterior, en un ambiente coyuntural condicionado por la controversia tras el anuncio de impugnación de los resultados por parte de la oposición.
Fuente: Con información de [El Espectador] / Redacción por: Vanessa Méndez