El Carnaval de Barranquilla volvió a convertir a la ciudad en el epicentro cultural de Colombia. Reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, esta celebración reunió raíces españolas, indígenas y africanas en una manifestación de identidad, tradición y alegría colectiva.
En su edición 2026, bajo el liderazgo de la reina Michelle Char Fernández, la ciudad vibró con el bando “Raíz Negra” un homenaje a la herencia africana que fusionó el Caribe y el Magdalena en un mismo latido cultural. El origen de esta fiesta se remontó a tradiciones europeas y a celebraciones coloniales que con el tiempo, dieron forma a una de las expresiones culturales más importantes del país. Personajes emblemáticos como el Rey Momo presidieron una programación que transformó las calles en escenarios de libertad, sátira y creatividad.
La reina encabezó desfiles icónicos como la Batalla de Flores donde comparsas, carrozas y máscaras narraron la historia de un pueblo resiliente y diverso. Así el Carnaval reafirmó que la diversidad sigue siendo su mayor orgullo invitando a locales y visitantes a vivir una experiencia que exaltó el arte y mantuvo viva la memoria cultural del Caribe colombiano.