La estructura familiar en Colombia ha experimentado una transformación significativa en los últimos años, marcada por el aumento en la tenencia de mascotas. De acuerdo con cifras recientes, este indicador pasó del 48 % en 2020 al 67 % en 2025, evidenciando un cambio cultural en el que perros y gatos son considerados integrantes del hogar. Este fenómeno, impulsado por factores como la pandemia y la urbanización, ha redefinido el papel de los animales de compañía, que hoy cumplen una función clave en el bienestar emocional y la compañía, especialmente en hogares unipersonales.
Sin embargo, este crecimiento también plantea retos en materia de tenencia responsable, particularmente en aspectos como la alimentación. Expertos advierten que perros y gatos requieren más de 40 nutrientes esenciales, lo que implica una mayor responsabilidad por parte de los cuidadores al momento de elegir productos que garanticen una dieta balanceada y adecuada.
En el ámbito económico, el sector de mascotas continúa consolidándose como un rubro prioritario en los hogares. A pesar de que el costo del alimento registró un incremento del 23 % en 2024, el mercado proyecta alcanzar los 6,1 billones de pesos en 2025, lo que confirma la importancia que las familias otorgan al bienestar de sus animales. Este panorama refleja no solo una transformación en la dinámica familiar, sino también una evolución en las responsabilidades sociales y económicas asociadas al cuidado de las mascotas en Colombia.