La directora de la Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, Gloria Miranda, aseguró que los territorios donde avanzan procesos de paz presentan un impulso significativo en la sustitución de cultivos de hoja de coca. Como ejemplo, destacó el caso del departamento de Nariño, donde los diálogos con grupos armados han generado avances concretos en la transición hacia economías legales.
“Nariño demuestra que donde hay paz hay sustitución”, afirmó Miranda al referirse al proceso de paz que adelanta el Gobierno nacional con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), disidencia de las extintas Farc con presencia en Nariño y Putumayo. Según explicó, este diálogo ha permitido fortalecer el compromiso tanto del campesinado como de los grupos armados con la transformación económica del territorio.
En el municipio de Tumaco, la funcionaria resaltó que actualmente hay más de 7.000 hectáreas en proceso de sustitución, lo que evidencia la voluntad de las comunidades y de los actores armados de transitar hacia una economía legal. Un panorama similar se presenta en Roberto Payán, donde, gracias a la mesa de paz con la CNEB, cerca del 90% de los cultivos de coca están inscritos en procesos de sustitución.
Miranda también señaló avances en otras zonas de Nariño donde se desarrollan diálogos de paz con el grupo Comuneros del Sur, disidencia del Eln, especialmente en regiones como Abades, Samaniego, Santa Cruz de Guachavés y Ricaurte, aunque reconoció que aún se requiere un mayor impulso.
En cuanto al departamento de Putumayo, destacó progresos en municipios como Villa Garzón, Orito, San Miguel y Valle del Guamuez, donde se adelantan negociaciones con la CNEB. Allí, cerca de 4.000 hectáreas se encuentran en proceso de sustitución, lo que ha permitido recuperar la confianza de las comunidades, afectada por incumplimientos de gobiernos anteriores en el marco del PNIS.
Finalmente, la directora informó que durante el Gobierno del presidente Gustavo Petro se han inscrito 30.000 hectáreas de hoja de coca para sustitución voluntaria. De este total, el 60% ya ha sido sustituido y el 40% restante avanza en procesos de pago y ejecución de proyectos productivos, con una inversión de 1,4 billones de pesos para promover la paz y la transformación de los territorios.